menu_open Columnists
We use cookies to provide some features and experiences in QOSHE

More information  .  Close

Alguien tiene que ponerle el cascabel al gato I

5 0
29.12.2025

El viernes pa las 05:20 hrs ya estaba despierto y a la 07:00 ya estábamos montados y armados. 

Nos vamos en ayuna para hacer un sacrificio y ofrecerlo al Señor. OK. De acuerdo pos vámonos. 

Yo tenía planeado irnos por las autopistas de cuotas, Fili prefirió que conociera Salvatierra, Yuriria, Moroleón y Uriangato, Cuitzeo y  San Agustín del Maíz. 

La distancia entre Celaya y Chucándiro es de más o menos 140 Km, rancheando (ranchando dicen los estirados) se multiplica el tiempo de viaje, las calles tienen múltiples bordos y es parar, brincar y acelerar. 

Pos así fue, llegamos a Chucándiro con el Jesús en la boca y el corazón en el cuello, entramos al atrio donde el Padre Pistolas tiene lo que nos parecieron un Cadillac y Studebaker muy antiguos, nos tomamos fotos. 

Pensamos que iba a estar complicado y que habría guardia pretoriana, nada de eso, sin embargo, entramos como cuchillo caliente en mantequilla (sin albur).

Nos guiaron a la segunda planta de la casa sacerdotal donde el Padre Pistolas se encontraba almorzando atendido por una asistente, Ave María dije en voz alta, la retahila de improperios no se hizo esperar, luego llegó su fisioterapeuta, antes de eso último, no se hicieron esperar las mentadas de madre de recepción y tu quien eres hijo de tu chingada madre y la aplicación de un formato virtual en el que el Padre Pistolas nos acomoda a todos y cada uno.

De acuerdo a un cuestionario preestablecido y de acuerdo a nuestro sexo, edad, profesión, antecedentes y en menos de tres minutos se da cuenta perfecta de con quien esta tratando, de inmediato nos invitó a degustar un suculento almuerzo variado y nutritivo rompiendo el ayuno que llevábamos, "sírvanse y que........

© Detona