El descarrilamiento que nadie quiso ver |
Es un documento diseñado no para explicar una tragedia, sino para administrarla políticamente.
Un informe que confirma, con una frialdad burocrática casi cínica, que en México la incompetencia ya es política de Estado.
La FGR presume como gran hallazgo los gráficos de la caja negra de la locomotora activa del convoy, es decir, nos explican —con lujo de tecnicismos— qué pasó segundos antes del descarrilamiento.
Lo que no explican, ni les interesa explicar, es por qué el sistema permitió que un tren de pasajeros circulara como si esto fuera un experimento improvisado, la caja negra no revela negligencia, revela encubrimiento por omisión.
El exceso de velocidad es presentado como el gran villano de la historia, una coartada perfecta.
Porque reducir una tragedia sistémica a un pedal mal pisado es el truco más viejo del manual gubernamental, la velocidad no mata por sí sola, mata cuando se combina con vías obsoletas, trenes incompatibles y una administración incapaz.
Los coches DOMO —largos, pesados, diseñados para planicies — jamás debieron circular sobre una infraestructura ferroviaria cuya ingeniería data de 1907, a 65 km/h o a 50 km/h, el descarrilamiento no era una posibilidad: era una probabilidad estadística esperando su........