A trumpicones |
Fruto, sin duda, del contexto etílico-festivo de mi vieja (muy vieja) Iruña, añadido al contexto geopolítico de esta vieja (aún más vieja) pelota azulada sobre la que damos vueltas al sol sin echar monedas a cada rato, he caído en la vieja (todavía muy más vieja) trampa de una profunda siesta. Confesaré que han colaborado para ello un prolongado vermú y una copiosa comida generosamente regada con libaciones de todo tipo excepto agua. Y el resultado de todo ello combinado ha sido un sueño tan horrendo que calificarlo de pesadilla es quedarse corto.
En el sueño, camino por el casco viejo de la ciudad en sentido contrario a la procesión, una experiencia de........