Peligro sin cuernos |
No suelo ver los encierros por emoción. No tengo la necesidad de levantarme a las ocho de la mañana para contemplar una carrera en la que unos toros corren rodeados de cientos de personas. Quizá porque, mientras muchos observan la adrenalina, yo no puedo evitar pensar que esos animales terminarán horas después en una plaza sufriendo. Hay otra imagen que también es........