Alma de barrio

Hay historias que no aparecen en los grandes titulares, pero que enriquecen el alma de una ciudad. Historias hechas de persianas que se levantan cada mañana, de nombres que pasan de generación en generación y de comerciantes que conocen a sus clientes no por un número, sino por su nombre. Esta semana, Olañeta celebra 80 años. Ocho décadas formando parte del paisaje........

© Deia