Bajas cuestionadas

Enfermar tiene un precio altísimo, y no solo en salud. Mi hermana lleva un año de baja médica recuperándose de un cáncer. A la inmensa dureza de los tratamientos y la incertidumbre, se le ha sumado un castigo añadido: una reducción considerable de su sueldo. Su caso no es aislado. Una amiga, en circunstancias tristemente similares, se las ve y se las desea cada mes para hacer frente........

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