"El presidente va a lo suyo y se regodea con el entrenador de primerísimo nivel que suplirá a Valverde"

SESENTA y un años después, Ernesto Valverde vuelve a la ciudad que le vio crecer y hacerse futbolista para redondear un registro imposible de emular. Nadie en la centenaria existencia del Athletic se ha acercado, ni de lejos, al medio millar de encuentros sentado en su banquillo. Y nadie lo hará en el futuro. Un guiño del destino ha querido que esa cifra sea realidad en Mendizorrotza, donde aquel extremo que pesaba 40 kilos mojado (sin exagerar demasiado) empezó a labrarse una reputación en el fútbol que hoy, en realidad desde hace bastante tiempo, le señala como un técnico de prestigio, alguien que goza del reconocimiento general entre amigos y adversarios.

500 obras de Valverde

Un estilo sin estridencias ni ruido

Lo suyo no es un triunfo profesional que se apoya en títulos, más bien se trataría de una extensa trayectoria que se ha desarrollado de modo lineal, sin altibajos pronunciados y normalmente en destinos relativamente estables sin que ello no quite para que varios sean considerados como selectos. Por supuesto que no faltan éxitos puntuales en su hoja de servicios, ligas, copas, posiciones de mérito o una frecuente presencia en el ámbito continental, pero lo que de verdad cuenta es el respeto que se ha labrado con un estilo sin estridencias, ajeno al ruido, proyectando la imagen de alguien........

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