Expectativas acorraladas

Ya es una sensación palpable en la calle y en las conversaciones, propias y ajenas: estamos al borde de la debacle. La crisis política ha alcanzado un nivel capaz de desbordar las costuras democráticas que, en teoría, ordenan nuestro día a día. La presión judicial y mediática sobre Sánchez en Madrid alcanza niveles insostenibles. Es imposible........

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