Sin despreciar al hermano |
Nadie puede arrodillarse ante el Señor y despreciar al hermano”, dijo el Papa León XIV durante su visita a España. Hoy esta advertencia cobra aún más sentido en un contexto de creciente deshumanización. Hablar de fraternidad resulta imposible si se señala al diferente, y reivindicar la fe cristiana carece de sentido mientras prosperen discursos de rechazo, exclusión o enfrentamiento. Invocar el Evangelio para justificar que unas personas valgan más que otras solo revela una estrategia con trasfondo ideológico y político. En un momento en que algunos sectores defienden una vivencia de la fe más........