Volver a mi

La primera edición de Leonora se publicó en la editorial Olalla. La portada era preciosa, negra con el nombre de Leonora en relieve y al lado una magnífica reproducción de Nuda Veritas de Gustav Klimt. Regalé libros a los amigos. Después se publicó en Ediciones EMCE, con tapa dura y un bonito fondo amarillo. En la portada, el mágico cuadro de El beso. Años después, con la mismo formato, se editó en Salamandra y la última edición es de Random Hause Mondadori en su colección Best Seler. De todas la ediciones –no tengo ninguna– me gustaba especialmente la primera. Mi hijo Dani la encontró en Internet y la pidió. Le dijo a la vendedora: “Es para mi madre que es quien la escribió, pero no tiene ningún ejemplar. Me hace ilusión regalársela”. Leonora llegó y se quedó entre los libros de mi mesa de trabajo. Pasaron unos días y, cuando iba a ponerla en la librería, se calló al suelo una carta.

Hola Carmen, empezaba la carta.

¿Quién me decía hola Carmen? Busqué en la papelera y aún no había tirado el pliego con que estaba envuelto el libro. El remite era de un pueblo de Valladolid, lo enviaba una tal Ruth y decía:

Klimt está en mi vida desde que era una adolescente, está incluso tatuado en mi........

© Deia