Se me están cayendo los dientes |
LA HABANA.- Cuando un diente se va queda un espacio vacío que sólo puede llenar la llegada de otro diente. Muy bien recuerdo yo aquella vez en la que mi abuela paterna, una de las mujeres más presumidas que he conocido, se le partió uno de sus dientes, uno de esos que ocupan uno de los espacios más centrales, de la encía, entre los más visibles, y esa desgracia sucedería un día antes de hacer un viaje a New Jersey para encontrarse con su hermana a la que no veía desde hacía algunos años.
Aún recuerdo el desconcierto de mi abuela, su sufrimiento, ese que la llevó a una gran quejumbre, incluso a decidir que no subiría al avión, que no haría el viaje con aquella ausencia tan visible. Mi abuela dijo que no haría el viaje si no conseguía una pequeña prótesis antes de subir las escalerillas del avión. Su hermana no........