Decadencia y derrumbes de casi todo en Cuba

LA HABANA.-Hoy me decidí, como tantas otras veces, por un título prestado. Esta vez robé el distintivo a Will Cuppy, autor de Decadencia y caída de casi todo el mundo. Si escogí ese título, y no otro, fue porque me parecía mucho más prudente, incluso más preciso. Ninguno de los otros era tan exacto. Ese título, su recuerdo, llegó a mi cabeza en el mismo instante en que se fue la luz eléctrica, en ese momento en el que me nacieron unas ganas enormes de gritar, y me complací.

Yo grité alto, grité altísimo, porque quería desahogarme, porque también precisaba que otros me escucharan muy bien, que me acompañaran. Me complací con ese galillo que, al menos eso creo, no había reconocido antes en mí. Me complací gritando para que me escucharan bien, para que me escucharan muy bien. Y luego, al día siguiente, llegaría otra noticia a través del teléfono, y fue peor aún, todo un........

© Cubanet