El arroz sí es la base de todo |
LA HABANA.- Cualquiera esperaría a que en algún momento dejaran de soltar estupideces pero es que, en cuanto al régimen cubano, no se trata de una limitación mental —que sin dudas la padecen— sino de un asunto de perversidad.
Quienes pensaron que el “cordón de La Habana”, la “revolución energética”, el plátano microjet, la obsesión con la moringa, la cría intensiva de avestruces, el limón como la base de todo, el corazón “estropajeado”, el reordenamiento del ordenamiento y los mendigos disfrazados habían agotado el repertorio, pues ahí tienen la prueba de que la estupidez humana es igual de infinita que los límites del universo. La perversidad de los comunistas cubanos —tan parecida a la imbecilidad, tanto que a ratos las confundimos, pudiera no tener para cuando acabar, ni siquiera una vez derribada la dictadura.
Pudiera caer mañana mismo, pero por mucho tiempo, quizás por décadas, y por una cuestión de trauma colectivo o deformación del raciocinio por demasiados años bajo un entronamiento de la mediocridad, continuaremos escuchando cosas peores que las dichas por ese Doctor en Ciencias que llevaron a “cuadrar una caja” que no hay modo de cuadrar puesto que lleva demasiado rato desfondada.
Porque la han saqueado los mismos que hoy fingen que es posible cuadrarla (para así continuar el latrocinio a la vista de todos), y lo han........