El régimen y Cubamax están jugando con fuego, y se pueden quemar

LA HABANA, Cuba. – Se fue 2025 y con él no se fueron los problemas. Porque no basta con darle otra vuelta al Sol y quemar unos cuantos muñecos de paja para que el país se “resetee”, aun cuando, en su triunfalismo de manual del PCC, Miguel Díaz-Canel prometa lo eternamente prometido. Dice que esta vez sí, que ya pasó lo peor, aun habiendo tenido que esperar hasta los últimos días de diciembre —cuando los medios de prensa están menos activos— para “darle la vuelta” al fracaso y hacer una movida desesperada, casi suicida: otorgarle a la empresa estadounidense Cubamax Travel Inc. permisos para ofrecer servicios financieros que ni siquiera FINCIMEX, filial de GAESA, tuvo en su momento (al menos públicamente).

El Banco Central de Cuba (BCC), lo que no hizo antes con FINCIMEX, ahora lo hizo con Cubamax: la utorizó a “entregar efectivo en moneda nacional o en divisas” a los receptores de remesas en el país, según la Resolución 135/2025 publicada en la Gaceta Oficial (edición ordinaria No. 100).

Por lo visto, se trata de un acto desesperado que deja expuesto el nivel de asfixia, de acorralamiento que agobia al régimen comunista. Han colocado a la agencia de envíos y viajes a la Isla, que desde 2001 tiene su sede principal en Hialeah, bajo un posible escrutinio del Departamento de Estado por sus presuntos vínculos con el régimen. En........

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