¡Cuidado, Venezuela! El castrismo quiere sangre |
LA HABANA.- Uno de los mayores riesgos al que han quedado expuestos los comunistas cubanos, luego de la espectacular maniobra militar de los Estados Unidos en Caracas, es que con esta quedó ampliamente demostrado que la “seguridad personal” cubana por la que tantos millones de dólares pagaron Hugo Chávez y Nicolás Maduro no era tan eficiente como les prometieron al vendérsela como “invulnerable” y probablemente como “leal hasta la muerte”.
La unidad de seguridad personal de Maduro, conformada mayormente por efectivos cubanos (así como pasó con Salvador Allende, en Chile, y con Agostinho Neto, en Angola; con Muamar el Gadaffi, en Libia y con Yasir Arafat, en Palestina, por poner los ejemplos más notables, y para hacernos una idea de cuánto tiempo llevan vendiendo al mundo su producto de “alta calidad”), fue neutralizada en pocos minutos y, lo que es más inquietante para los militares cubanos, fue tomada por sorpresa a pesar de haberse desplegado, durante años, una estrategia similar a la usada con Fidel Castro, de establecer varios círculos de seguridad estrictamente cerrados, incluso a kilómetros de distancia del objetivo a proteger.
Todos esos “círculos” fallaron y, de acuerdo con lo trascendido, pocos de los efectivos —la mayoría cubanos— lograron sobrevivir a la operación, como igual ninguno logró causar ni una sola baja en las fuerzas estadounidenses. Lo que vuelve más bochornoso el asunto para un régimen que........