¡¿Despistada yooo?!
¿Será de nacimiento o por deformación…? ¡Qué más da! Soy ultrasupermegadespistada, y si bien me he metido en innumerables bochornos por esa cualidad, también me he divertido muchísimo sin necesidad de hacer leña de árboles ajenos.
Cuando dejas de sentir culpa por tu innata vocación de meterte en problemas y te aceptas con natural autoperdón, esos enredos se viven como ingenuos tablazos de los que es fácil salir con una sonrisa de “¡ups!, qué más da…”.
¿Ejemplos? Pues muchos; desde los más comunes, como perderme en una cola y que se forme el gran nudo, hasta olvidar el rostro de una fuente que acabo de entrevistar o agarrar la mano de otro hombre y salir caminando mientras mi propia pareja se queda atrás, estupefacto.
Consulte además: Despistes
De hecho, he entrado en aulas que no eran la mía un montón de veces. De alumna era malo porque perdía la asistencia, pero de profe fue peor, porque intentar dar clases de Gramática a estudiantes de Economía en una sede universitaria…........
