Recetas cubanas tradicionales con calabaza

La calabaza es una hortaliza que podemos disfrutar en cualquier época del año y que, además, es muy adaptable porque se puede usar en diversas recetas.

Fortalece nuestras defensas: Este delicioso alimento contribuye a que nuestro sistema inmunitario se mantenga fuerte contra gripes, resfriados y catarros.

Posee propiedades antioxidantes: Al estar llena de minerales y vitaminas, tales como A, B (B1, B2, B3 y B6), C y E, proporciona un impulso a nuestro cuerpo en la formación de glóbulos rojos, cartílago, huesos, dientes y colágeno, entre otros.

Protege el sistema cardiovascular: Ayuda a manejar la hipertensión, a prevenir anginas de pecho y a mantener los niveles de colesterol en un rango saludable.

Beneficia el sistema digestivo: La calabaza protege nuestro aparato digestivo de desarrollar gastritis, úlceras gastroduodenales o sufrir de estreñimiento. También es rica en agua y fibra.

Aporta ventajas para nuestra salud visual: Su composición ayuda a prevenir problemas como cataratas, fotofobia o ceguera nocturna.

Es amable con nuestro sistema urinario, ya que ayuda a evitar infecciones como la cistitis o problemas como cálculos renales, retención de líquidos o insuficiencia renal.

Nos brinda muchos nutrientes, como folatos (importantes para la producción de anticuerpos del sistema inmune), potasio, fósforo, magnesio, calcio y hierro.

Ajiaco cubano con calabaza

Un plato muy tradicional, espeso y nutritivo.

Quinientos gramos de calabaza en trozos

Malanga, yuca y boniato opcionales y en trozos

Maíz tierno en rodajas

Carne opcional, que puede ser pollo o cerdo

En una olla grande, cocina la carne, si decides usarla, con sal y laurel.

Añade primero las viandas duras, como el maíz, la yuca y la malanga.

Incorpora la calabaza y el boniato.

Sofríe en otro recipiente la cebolla, el ajo y el ají, y luego agrégalo a la olla.

Cocina a fuego medio hasta que todos los ingredientes estén tiernos y la mezcla espesa.

Rectifica la sal y añade un chorrito de limón justo antes de servir.

Son muy populares como merienda o acompañamiento.

Dos tazas de calabaza rallada

Tres cucharadas de harina

Un diente de ajo machacado

Escurre bien la calabaza rallada para eliminar el exceso de líquido.

Mezcla la calabaza con el huevo, la harina, el ajo y la sal.

Calienta aceite en una sartén.

Con una cuchara, coloca porciones de la mezcla y fríe hasta que estén doradas.

Escurre sobre papel absorbente y sirve caliente.

Calabaza guisada a la cubana

Es un plato sencillo y muy común en los hogares.

Quinientos gramos de calabaza cortada en cuadrados

Dos cucharadas de aceite

Un poco de agua o caldo

Prepara un sofrito con el aceite, la cebolla, el ajo y el ají.

Añade la calabaza, junto con sal y comino.

Incorpora un poco de agua o caldo.

Cocina tapado a fuego medio hasta que la calabaza esté blanda.

Aplasta ligeramente algunos trozos para espesar la salsa.


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