Primero de mayo, entre la verdad y la sorpresa |
No asistía a un desfile de Primero de mayo desde hace algunos años. Estuve indecisa y temerosa, porque hace tiempo cumplí los 35 y uno se va limitando con la edad. ¿Llegaré o no? Para mis compañeros de trabajo, parte de mi familia, ¿seré una compañía o una carga? Siempre me ha asistido esta frase: “quien no arriesga ni gana ni pierde”. Y me lancé.
Pasaron por la esquina de mi casa y me incorporé. Me descubrió Marxlenin que dijo: "Ahí está Susana" , luego Geydi, una chica joven, me abrazó y seguimos a un paso normal para los demás, para mí muy apurado. Cantaban, reían y avanzaban en una turba de personas alegres, contentas.
Me fui quedando atrás, ya estaba a más de 100 metros de mi gente. Cuando pensé que los perdía apareció Geydi y me tomó de la mano, me sentí como niño que llevan a la escuela. Más bien como una........