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Cuba: Independencia y Solidaridad

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26.06.2026

A 200 años del Congreso Anfictiónico de Panamá, pareciera que el tiempo se detuvo. La injerencia hegemónica del gobierno de los Estado Unidos de América, el principal enemigo de la independencia y la unidad de nuestros pueblos, se repite. Los ciclos históricos de lucha por nuestra independencia y hermandad solidaria, por un futuro común de emancipación y bienestar, se truncan por la intervención directa del imperialismo yanqui.

Cabe hoy regresar a Simón Bolívar, pionero del pensamiento antimperialista de nuestros pueblos, y recordar su alerta al coronel Patricio Campbell, en fecha tan temprana como el 5 de agosto de 1829, que: “Los Estados Unidos parecen destinados por la Providencia a plagar la América de miserias, en nombre de la libertad.”

El país que en los primeros años del siglo XIX se sugestionó en el espíritu del Destino Manifiesto, instrumentó la Doctrina Monroe, la política de Fruta Madura en el caso de Cuba, y comenzó su expansión territorial a costa de México, proclama en nuestros días la vigencia de tales ideas, ahora acompañado de una exhibición de poderío militar que erróneamente consideran invencible. Como dijera Fidel al derrotar con 300 hombres en la Sierra Maestra la ofensiva militar de 13 mil efectivos del ejército de Batista apoyados con aviación, blindados, marina y artillería, lo que vale son las ideas del hombre que sostiene el arma.

Las gestas de independencia de América despertaron la idea emancipadora en Cuba. Los más resueltos defensores de la libertad en la Isla, tomaron como referencia inspiradora a México y Venezuela y hacia ambos países se dirigieron en busca de apoyo. La dinámica histórica del desarrollo y consolidación de las nacientes repúblicas americanas los absolvió, y en ellas, una buena parte de aquellos hombres, entregó su vida. Veinte cubanos alcanzarían en México los grados de generales en las luchas por la consolidación de la independencia y el rechazo a las invasiones texanas, estadounidense y francesa. Cientos de cubanos viajarían a Venezuela y a las órdenes del Libertador pelearían en Pichincha, Junin, Carabobo, Ayacucho, entre otras gloriosas batallas de la independencia americana.

Muchos entregaron la vida. Sus nombres, permanecen, aún, en el anonimato. Una historia de hermosa solidaridad poco conocida, en la que Puerto Rico, Cuba y América, se abrazan. Bolívar soñó con la Gran Patria Americana y realizó varios proyectos para lograr la independencia de Cuba y Puerto Rico. Su temprana “Carta de Jamaica” o “Contestación de un americano meridional a un caballero de esta isla” de 6 de septiembre de 1815, así lo patentizaba:

“Las islas de Puerto Rico y Cuba que, entre ambas, pueden formar una población de 700 a 800.000 almas, son las que más tranquilamente poseen los españoles, porque están fuera del contacto de los independientes. Más, ¿No son americanos estos insulares? ¿No son vejados? ¿No desean su bienestar?”

“Las islas de Puerto Rico y Cuba que, entre ambas, pueden formar una población de 700 a 800.000 almas, son las que más tranquilamente poseen los españoles, porque están fuera del contacto de los independientes. Más, ¿No son americanos estos insulares? ¿No son vejados? ¿No desean su bienestar?”

La agenda secreta del Congreso Anfictiónico de Panamá, redactada por El Libertador el 15 de mayo de 1825, sería precisamente el debate del destino de las dos islas. Pretendía que se lograse un acuerdo con México y Centroamérica para “…adoptar medidas respecto a las islas de Cuba y Puerto Rico, y en caso de que se resolviese emanciparlas, atender a su destino futuro: si deberían agregarse a algunas de las nuevas repúblicas o dejar que se constituyan independientes.”

En junio de 1826 tuvo lugar la reunión del Istmo. El general puertorriqueño Antonio Valero de Bernabé y Pacheco se encontraba en Panamá con fuerzas de una división. Los cubanos pensaban que su presencia militar se relacionaba con la proximidad de la invasión a la isla. Pero Washington presionó tremendamente para que no se alterase el statu quo de Cuba y Puerto Rico. El presidente John Quincy Adams en el Mensaje del Año a la Unión Americana había manifestado, referente al tema de la invasión a Cuba y Puerto Rico, que era “…innecesario detenerse en este particular ni decir más, sino que todos nuestros esfuerzos con referencia a este interés, se dirigirán a conservar el estado actual de las........

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