Cuba, ¿una amenaza real para Estados Unidos? |
Mientras las grandes potencias exportaban guerras, Cuba exportaba solidaridad. Imagen: Cortesía del autor.
¡Trincheras de ideas valen más que trincheras de piedra!
Cada cierto tiempo, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, algún secretario de Estado, algún senador especialmente beligerante o algún portavoz de la maquinaria propagandística imperial vuelve a recordarle al mundo una supuesta evidencia: Cuba representa una amenaza para la seguridad nacional estadounidense.
La afirmación provoca sonrisas en cualquier persona mínimamente familiarizada con la realidad. Hablamos de una pequeña isla caribeña de poco más de once millones de habitantes, sometida durante más de seis décadas a un bloqueo económico, comercial y financiero sin precedentes, que carece de armamento estratégico, bases militares en el extranjero, flotas desplegadas por todos los océanos o capacidad para proyectar fuerza militar más allá de sus fronteras.
Frente a ella se encuentra la mayor potencia militar de la historia de la humanidad. Un país con más de 800 bases militares repartidas por todo el planeta, un presupuesto militar superior al de todos los siguientes países juntos, portaaviones capaces de desplazarse a cualquier rincón del mundo y un arsenal nuclear capaz de destruir varias veces la vida sobre la Tierra.
A primera vista, la acusación parece ridícula.
Sin embargo, quizá Trump y sus voceros no se equivocan. Quizá, en cierto sentido, dicen la verdad.
Lo que olvidan explicar es la naturaleza de esa amenaza.
No se trata de misiles.
No se trata de bombas.
No se trata de ejércitos.
No se trata de actos terroristas.
No se trata de armas biológicas.
No se trata de ninguna de las formas convencionales mediante las cuales los Estados suelen amenazarse unos a otros.
La amenaza cubana es de otra naturaleza.
Es una amenaza........