Terrorismo imperialista |
Imagen generada con IA.
El secuestro terrorista del presidente Nicolás Maduro y de su esposa, Cilia Flores, en la madrugada del 2 al 3 de enero de este año, por parte del gobierno de Donald Trump, constituye una gravísima violación a la soberanía e independencia de los países de América Latina y el Caribe. Díaz-Canel, presidente de Cuba; Gustavo Petro, de Colombia; y Gabriel Boric, de Chile, fueron los primeros en reaccionar indignados. Es la primera vez que Estados Unidos ataca directamente a un país sudamericano.
Lula reaccionó un poco más tarde, enfatizando que "los bombardeos en territorio venezolano y la captura de su presidente cruzan una línea inaceptable. Estos actos representan una afrenta gravísima a la soberanía de Venezuela y un precedente sumamente peligroso para toda la comunidad internacional".
Lula afirmó además que la acción militar de esta madrugada de inicios de enero es una flagrante violación del derecho internacional y abre paso a un mundo de "violencia, caos e inestabilidad". "Atacar países, en flagrante violación del derecho internacional, es el primer paso hacia un mundo de violencia, caos e inestabilidad, donde la ley del más fuerte prevalece sobre el multilateralismo. La condena al uso de la fuerza es consistente con la posición que Brasil siempre ha adoptado en situaciones recientes en otros países y regiones", añadió.
Lula subrayó que "la acción recuerda los peores momentos de la interferencia en la política de América Latina y el Caribe, y amenaza la preservación de la región como zona de paz. La comunidad internacional, a través de la Organización de las Naciones Unidas, necesita responder........