Solidaridad con Cuba no es filantropía, es futuro |
Solidarizarse con Cuba es una afirmación histórica del porvenir. Foto: Enrique González (Enro)/ Cubadebate.
Solidarizarse con Cuba no es un gesto accesorio ni una concesión sentimental en la retórica de la beneficencia; es, en su sentido más profundo, una afirmación histórica del porvenir. No se trata de un acto moral aislado, sino de una práctica consciente que interpela la estructura misma de las relaciones sociales contra el capitalismo contemporáneo.
Allí donde el orden dominante pretende someter toda vinculación humana al cálculo mercantil, la solidaridad con Cuba emerge como una negación activa de esa lógica, como una praxis que revela la posibilidad concreta de organizar la vida sobre fundamentos distintos: cooperación en lugar de competencia, dignidad en lugar de lucro, comunidad en vez de atomización.
Allí donde el orden dominante pretende someter toda vinculación humana al cálculo mercantil, la solidaridad con Cuba emerge como una negación activa de esa lógica, como una praxis que revela la posibilidad concreta de organizar la vida sobre fundamentos distintos: cooperación en lugar de competencia, dignidad en lugar de lucro, comunidad en vez de atomización.
Porque la experiencia cubana, lejos de ser un objeto exótico para la contemplación distante, constituye un campo de tensiones donde se expresa, con particular claridad, la lucha de clases en escala internacional. Su persistencia no puede comprenderse sin atender a la hostilidad sistemática que enfrenta: bloqueo económico, agresiones mediáticas, sabotajes financieros, aislamiento diplomático. Estas formas de violencia no son anomalías, sino instrumentos estructurales de una dictadura económica que castiga toda tentativa socialista. En este contexto, la solidaridad no es un suplemento ético, sino una necesidad estratégica.
Defender a Cuba es, en última instancia, defender la........