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Nuevo cono experimental para 2026

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En el encuentro anterior adelantamos sobre el tema que íbamos a conversar esta semana. Uno de los nuevos cambios anunciados en los productos disponibles para esta temporada ciclónica: la introducción de un cono de incertidumbre experimental, paralelo a cambios menores en el actual.

Vamos primero a recordar brevemente como se “construye”. A partir de una trayectoria central pronosticada se trazan alrededor de los puntos que la conforman (normalmente espaciados cada 6 o 12 horas) circunferencias o círculos, cuya amplitud se calcula a partir de los errores medios de los últimos 5 años. De la unión del borde exterior de cada uno de estos anillos se forma la figura típica del cono que se “abre” o “crece” en el tiempo.

Esta manera implica que bajo ciertas condiciones pueden dar lugar a formas curiosas(a veces confusas), por ejemplo un ciclón tropical estacionario por varios días tendrá un cono circular, ya que estará creado a partir de círculos casi concéntricos.

Esta manera implica que bajo ciertas condiciones pueden dar lugar a formas curiosas(a veces confusas), por ejemplo un ciclón tropical estacionario por varios días tendrá un cono circular, ya que estará creado a partir de círculos casi concéntricos.

El tamaño de estos anillos no es al azar, como dijimos se toma el 67 por ciento (dos tercios) del valor numérico de los errores, que como hemos visto han ido disminuyendo con los años produciendo un “encogimiento” del área del cono.

Es clave también la forma en que se calcula actualmente ese error: promediando las diferencias (en distancia) entre el punto real en que se ubicó el centro y el pronosticado, que puede deberse a desvíos o a que se haya desplazado más rápido o más lento. Ya vemos que esa cifra no proviene tampoco de un valor aleatorio, busca representar la incertidumbre en la predicción, ya que implica que en las dos terceras partes de los casos el centro del ciclón tropical “debe” estar dentro de la figura.

Para explicar esto mejor, vamos a cambiar la palabra incertidumbre por su antónimo: certeza. La versión actual del cono usa una certeza del 67 por ciento, que implica una incertidumbre de un 33 por ciento (un tercio).

El cono experimental trae dos cambios fundamentales, el primero es la “ampliación” de esa certeza hasta un 90 por ciento.

El cono experimental trae dos cambios fundamentales, el primero es la “ampliación” de esa certeza hasta un 90 por ciento.

Esto quiere decir que cuando se construya el cono hay un 90 % de certeza, confianza o seguridad de que el centro del ciclón se ubicará en esa superficie: 9 de cada 10 veces.

El segundo cambio es la sustitución de los anillos o círculos que conforman el “esqueleto” del cono por elipses u óvalos, con su lado más largo en el sentido de la trayectoria.

El segundo cambio es la sustitución de los anillos o círculos que conforman el “esqueleto” del cono por elipses u óvalos, con su lado más largo en el sentido de la trayectoria.

Esta modificación no es tan poco un mero cambio estético o geométrico. Se origina de una nueva forma de calcular los errores, que como vinos antes solo se medía la diferencia numérica, pero ahora se separa en dos elementos: el error a lo largo de la trayectoria y el error transversal a la trayectoria. Para explicarlo de una forma más sencilla, el primero representa si las tormentas se han movido más rápido o más lento que lo que se predijo y el segundo el desvío o variación en la dirección de movimiento.

En la siguiente imagen se ve esta nueva forma de mostrar la certeza, como que el error en velocidad es mayor que el error en dirección, la elipse se “estira” en el sentido de la trayectoria.

Este incremento en la certeza traerá como consecuencia una ampliación en el tamaño del cono transversal al sentido de la trayectoria, es decir el ancho. Como vemos en la comparativa de ejemplo del huracán Milton con la versión actual superpuesta (en línea discontinua roja) a la experimental, hacia el final del cono cuando son mayores los errores, el tamaño a cada lado pudiera aumentar hasta casi una cuarta parte.

De reducirse el error transversal pudiera llegar a las dimensiones en ancho del actual. El error en el sentido también hará que el cono “se estire”, aunque esto será probablemente solo visible hacia el final del mismo.

Es casi seguro que habrá una constante comparación de ambas versiones por parte de usuarios con mayor o menor conocimiento. Quizás algunos ya decidan “afiliarse” a la versión experimental, que con la ampliación del rango de certeza busca representar la situación más probable (o que cubre la mayor cantidad de posibilidades) y de la manera más real. Si bien es bueno que usted tome todas las precauciones pertinentes, no es un beneficio que se alarme sin una base sólida.

Como toda herramienta nueva, en primer lugar es necesario conocer cómo funciona, lo que hemos tratado de hacer en esta entrega. Luego nos quedará aprender a usarlo, pero…recordemos que aunque se tratará de un producto experimental, que pudiera probar o no su eficacia en esta temporada, seguimos ante una herramienta que expresa por donde puede desplazarse el centro de un ciclón tropical.

No es un gráfica que muestre el alcance de sus efectos ni la intensidad de los mismos, por lo que si usted “qued fuera del cono” no implica que no esté fuera de peligro.


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