Edad, demografía y delito: una lectura rigurosa

La idea de que los extranjeros delinquen más que los españoles se ha instalado con fuerza en el debate público y en algunas mentes de nuestro país desde la reaparición de la extrema derecha en el panorama político nacional. Sin embargo, diversas investigaciones internacionales, incluidos programas europeos como CORDIS, cuestionan e invalidan la existencia de una relación mecánica entre inmigración y aumento de la criminalidad. El dato bruto en España parece, no obstante, confirmarlo: según el Instituto Nacional de Estadística (INE), en 2023 hubo 14,6 condenados por cada 1.000 extranjeros, frente a 5,8 entre españoles. Pero esta comparación directa omite un elemento decisivo: la estructura demográfica de España por edad.

España es un país envejecido. Entre los nacionales, alrededor del 15% son menores de 16 años, el 65% está en edad laboral (16–64), y cerca del 22% supera los 65. La población extranjera presenta un perfil muy distinto: en torno al 18% son menores, el 77% se concentra en edad laboral y solo un 6% tiene más de 65 años. Es decir, cuando comparamos demográficamente a nacionales y extranjeros, hay unos 14 puntos porcentuales más de adultos en edad activa en el segundo grupo, y unos 15 puntos menos de mayores.

Si analizamos solo la población mayor de 18-40 años, obtenemos tasas de aproximadamente 4 condenados por cada 1.000 españoles y 5 por cada 1.000 extranjeros

Si analizamos solo la población mayor de 18-40 años, obtenemos tasas de aproximadamente 4 condenados por cada 1.000 españoles y 5 por cada 1.000........

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