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Lo de Ceuta

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06.08.2026

1- Que se sepa, la primera gran migración a Europa fue hace 45.000 años, cuando llegó al continente el Sapiens, una especie que se caracteriza por su capacidad para desplazarse y, por lo mismo, por su incapacidad absoluta para evitar el desplazamiento de otros sapiens. Desde entonces, confirmando ambas capacidades, las oleadas imparables de migraciones se han ido sucediendo en el biotopo, sin pausa ni tregua. Sinopsis: entre el 3000 a. C. y el 2000 a. C. llegan los indoeuropeos y, con ellos, la rueda, el caballo domesticado y la génesis del grueso de lenguas europeas. Cuando vean una rueda, un caballo, o digan rueda o caballo, están viendo el residuo seco de una migración lejana, como tantas otras. Y hoy somos nosotros los que impedimos, inútilmente, las migraciones. Como plástica y espectacular, es notoria la gran migración del siglo V d. C., cuando el río Rin se congela, de manera que pueden pasar por encima de las aguas sólidas diversas tribus bárbaras, sin contención posible. Se trata del origen de objetos hoy cotidianos, como Francia, el Estado más antiguo de Europa, fundado por unos chicos y chicas que se llamaban francos. Mi migración favorita es, y ya paro, del 61 a. C., cuando –huyendo del hambre, como suele ser habitual– los helvecios se desplazan a la Galia. A César ese desplazamiento ni le va ni le viene, pero lo utiliza como excusa para iniciar la Guerra de la Galias, básicamente un genocidio de celtas, que acabaron siendo reducidos a una marca de tabaco, chungo y sin filtro. Lo de Ceuta, ¿qué tipo de desplazamiento es?

2- La diferencia absoluta con algunos modelos de desplazamiento del punto 1 es que lo de Ceuta no se ha traducido en un desplazamiento. De las 72.000 personas que participaron, según el Ministerio del Interior, solo quedan en la ciudad unas 2.000. Lo que, en efecto –se trata de un gran desplazamiento sin desplazamiento alguno–, no ayuda a comprender lo que ha pasado. Tampoco ayuda a comprender el fenómeno el hecho de que no hayan pasado otras cosas que, oficialmente, no han pasado.

3- Cosas que no han pasado, oficialmente, y que cuesta entender que no hayan pasado. A saber: a) el jefe del Estado de España, aparentemente, no habló, en plena crisis, con el jefe del Estado marroquí. Lo que es, sencillamente, imposible. El b) CNI, aparentemente, no informó a Interior de lo que iba a ocurrir, lo que es inverosímil. Un servicio de inteligencia que no tiene mecanismos para leer mucho antes ese fabuloso movimiento de personas debería cambiar de nombre y llamarse Novedades y Géneros de Punto Mari. Las c) autoridades marroquíes, sin cuya aprobación no se mueve una mosca en Marruecos, no detectaron movimientos organizados de miles de personas hacia la frontera de Ceuta, hasta, según fuentes marroquíes, muy poco antes de la crisis –ese contacto marroquí es una información que el Gobierno español, por otra parte, niega–. En toda esta trama, además, d) el Gobierno español ha aludido al Estado marroquí como socio fiel –en términos literales, no es tanto un socio como un empleado de la UE en la función de evitar el paso de sapiens desde África hasta Europa, trabajo, siempre ingrato, por el que cobra, en compensación, una pasta; inaudita; no se pierdan el punto 5–, cuando, todo apunta a ello, no fue así. 

Ni las autoridades marroquíes, ni las españolas, ni algunos gobiernos europeos, ni en ocasiones la presidencia de la Comisión Europea han dicho la verdad

Ni las autoridades marroquíes, ni las españolas, ni algunos gobiernos europeos, ni en ocasiones la presidencia de la Comisión Europea han dicho la verdad

4- La ausencia de información y respuesta a todas estas contradicciones explica la crisis ceutí. Es una grave crisis humana: nunca antes habían muerto tantos migrantes en una frontera física española. Aun así, paradójicamente, no es una crisis........

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