Lo que hay tras la violencia de la Ertzaintza contra la Flotilla |
La violenta carga de la Ertzaintza contra los integrantes de la Global Sumud Flotilla en el aeropuerto de Bilbao ha desatado una cascada de críticas. El lunes fue el Ararteko, el defensor del pueblo en Euskadi, quien anunció la apertura de un expediente de oficio para “conocer las circunstancias concretas” de unos graves incidentes que han dado la vuelta al mundo. El consejero de seguridad del Gobierno vasco, Bingen Zupiria, ha matizado en el Parlamento que los altercados comenzaron cuando un exmilitante de ETA, según informa El Correo, se abalanzó sobre un agente y desató las agresiones. “No se golpeó a nadie por su ideología o activismo”, ha insistido el consejero. En las imágenes difundidas se ve cómo los agentes golpean con porras a activistas y a familiares que les esperaban. Varios resultaron heridos de diversa consideración. Una de ellos tuvo que ser trasladado por los propios ertzainas a un centro ambulatorio de Bilbao, pero debido a las lesiones que presentaba fue derivado al Hospital de Basurto en unas condiciones de detención que ya ha sido condenada por diversas organizaciones civiles y sindicatos. En un vídeo grabado por los trabajadores del centro sanitario se observa al detenido en el suelo, esposado y hecho un ovillo entre dos agentes.
Uno de los compañeros de los miembros de la Flotilla presente en la carga policial manifiesta su estupor por la agresividad que viene mostrando la policía autonómica vasca contra el movimiento propalestino desde el inicio del genocidio. “Hemos realizado actos similares y nunca había ocurrido nada. Llegan compañeros al aeropuerto, sales a su encuentro, los abrazas, gritas unas consignas contra el sionismo y ya. En otras ciudades hubo algo similar, hubo flexibilidad, comunicación, respeto y no sucedió nada. Lo hemos visto en Galicia, Madrid, Barcelona, Valencia. ¿Por qué aquí sí? Hay dos elementos que no nos cuadran bien. Por un lado, el fuerte control y la presión que dos sindicatos ultras como Euspel y Erne ejercen a nivel interno en la Ertzaintza. Y por el otro, la campaña orquestada desde hace algún tiempo en Euskal Herria para deslegitimar, con el apoyo de algunos medios de comunicación, al movimiento social organizado y el sindicalismo vasco, a quienes identifican con la violencia y el desorden, algo completamente falso”, indica este activista que, por precaución, prefiere ocultar su nombre. Una de las pruebas que lleva tiempo en el centro del debate es la recurrente difusión por parte del departamento de seguridad del Gobierno vasco de cifras de ertzainas heridos cuando intervienen contra movilizaciones populares. “Cuando en........