Vocación
Día del periodista. Una vez más, y como cada 10 de mayo, recibimos lindas felicitaciones. Algunas de corazón, otras corporativas y las demás institucionales. Todas ensalzan la vocación que nos empuja a trabajar en el “oficio más lindo del mundo”. Agradecemos. Nos sentimos bien por un día. Y descubrirnos, como casi todos los que nos dedicamos a este oficio, que la vocación no paga las cuentas.
Alguna vez recibí la imperiosa orden de publicar una nota. Porque se suponía que mi profesión es un servicio a la sociedad. Llegó hasta tal punto la solicitud que la mujer encargada de dar la orden, decidió darme una clase de ética y moral diciendo que “era mi deber publicarla porque para eso están los periodistas”.
Decidí no responder a la necia. Mi vocación llega hasta donde entiendo qué es y qué no es noticia. ¿Llegará un día en que la sociedad entienda que los periodistas tenemos familia, cuentas por pagar, bocas por alimentar y salud por cuidar?
Lo dudo. Más aún en una........
