Estado de Decepción |
Analistas políticos señalaron que en el país se ha instaurado un “Estado de Decepción”, en alusión a la profunda desesperanza que embarga a los bolivianos frente a la indolencia de los gobernantes y la crudeza de los bloqueos extendidos en todo el territorio nacional. La Constitución Política del Estado contempla el Estado de Excepción para momentos extremos, cuando el orden público se quiebra y el país requiere medidas extraordinarias para restablecer la normalidad. Sin embargo, en Bolivia hemos tomado la enérgica determinación de ir un paso más allá –como ya es costumbre– y estrenar una figura no escrita, pero ampliamente vivida: el Estado de Decepción. Este nuevo “régimen”, que no necesita promulgación ni publicación en la Gaceta Oficial, se ha instalado con una eficacia sorprendente. No requiere decreto supremo ni aprobación legislativa; basta con recorrer las carreteras bloqueadas, escuchar los discursos que se repiten como eco sin contenido o constatar cómo los problemas estructurales se manejan con discreción.........