El Estado, el ogro simpático y los impuestos |
Después de tres meses de la gestión del presidente Paz, las políticas públicas abandonan la comodidad, relativa por supuesto, del decreto supremo y entran al terreno menos dócil, pero más democrático, de la Asamblea Plurinacional.
Es un cambio cualitativo de envergadura: por primera vez, desde la asunción del nuevo gobierno, una reforma estructural de compleja deja de ser solo voluntad gubernamental (Ejecutivo) y se convierte en prueba de gobernabilidad. Aquí ya no basta el discurso; se requieren debates, votos, pactos, concesiones y esa gimnasia fina llamada negociación política. El proyecto de Ley de Transparencia y Alivio Tributario será el termómetro real de la relación entre Ejecutivo y Legislativo.
Y es justamente en ese escenario donde debe analizarse la viabilidad de la referida Ley. No estamos ante un simple ajuste, sino ante una cirugía elegante del Sistema Tributario Boliviano. No necesariamente cambia la talla del traje fiscal, en Bolivia poca gente paga impuestos, pero, proyecto de Ley sí le ajusta las costuras, le redefine el corte y le aplica una limpieza facial a la relación entre Estado y contribuyente.
La estrella del espectáculo es el régimen del 5% sobre ventas que integra varios tributos (IVA, IT, IUE). Traducido al castellano productivo: “pague 5% de lo que vende y viva sin pesadillas tributarias”. Para el pequeño emprendedor acostumbrado a sobrevivir entre formularios, fiscalizaciones y cafés fríos con su contador, esto suena a spa fiscal con aromaterapia institucional. Simplifica, reduce costos de cumplimiento y puede incentivar la formalización. Ahora bien, esto dependerá de la conciencia tributaria de estos sectores. En este caso no queda más que rezarle a San Expedito, el santo de los trámites para que a millones de informales los cubra con su manto sagrado y entren a este sistema. El nuevo impuesto es voluntario, una joya conceptual digna de museo: un tributo estatal que depende del ánimo del contribuyente, como si la gravedad fuera opcional los martes. Es la cuadratura del círculo fiscal: obligación sin obligar,........