En defensa de la democracia |
La presión de grupos de dirigentes ligados al pasado y que azuzan a sus bases debería obligar a una gestión más inteligente del con flicto. Hasta el cierre de la presente edición informativa, el diálogo —salvo aquel instalado con los mineros— no asomaba en La Paz. A las tensiones económicas de los meses recientes se han sumado el desgaste institucional y los desafíos estructurales, tras el consenso del daño ocasionado por los sucesivos gobiernos del Movimiento Al Socialismo (MAS) en las últimas dos décadas.
Ahora, por las declaraciones que brindó el se cretario ejecutivo de la Central Obrera Boliviana (COB), Mario Argollo, se han descartado de plano las otrora legítimas demandas sectoriales para directamente pedir la renuncia del presidente Rodrigo Paz, algo inaceptable en tiempos de de mocracia.
Su sola confesión, difundida por diferentes medios de comunicación, debería ameritar la actuación inmediata del Mi ........