Culturas, sin rumbo
La renuncia de Andrés Zaratti no debería ser leída como una simple discrepancia entre un funcionario y el Gobierno, sino como la consecuencia visible de un problema mayor: Bolivia vuelve a dejar a sus culturas sin institucionalidad ni rango suficiente para la definición de políticas de Estado.
En su carta de dimisión, Zaratti —con probada experiencia de trabajo en cargos relacionados con el área en La Paz— dijo que no estaba dispuesto a validar decisiones con las que no coincide, porque debilitan la institucionalidad cultural y reducen las posibilidades de construir una política pública integral y sostenible. Su salida se produce después de la supresión del Ministerio de Turismo Sostenible, Culturas, Folklore y Gastronomía y la determinación del gobierno de Rodrigo Paz de reemplazar a esta cartera de Estado por una ‘Agencia Nacional de Turismo, Folklore y........
