Derreflexión | ¿Debemos siempre recompensarnos?

Derreflexión | ¿Debemos siempre recompensarnos?

14/06/2026.- Las recompensas son premios que nos motivan a seguir adelante; actúan como un pequeño motor. Cuando alguien nos recompensa por un trabajo bien hecho, sentimos satisfacción. Sin embargo, ¿qué ocurre cuando la recompensa no viene de afuera, sino de nosotros mismos?

Si yo siento que me he esforzado lo suficiente y me doy un premio porque considero que me lo merezco, ¿es igual de motivador que si recibiese dicho premio de otra persona?

Es cierto que no todas las actividades necesitan de una recompensa, ya que la misma acción resulta motivante cuando se trata de algo que amamos hacer y que puede ser incluso el trabajo, en algunos casos. En esta situación, la actividad es una recompensa en sí misma.

Sin embargo, a veces realizamos tareas que son tediosas o requieren un esfuerzo adicional y que merecen un premio de nuestra parte.

Las recompensas por el buen trabajo

No hace falta que esperemos a que otra persona reconozca el esfuerzo que invertimos al ejecutar una tarea y, mucho menos, que nos recompense por ello, pues esto lo podemos hacer nosotros mismos y puede ser mucho más gratificante el premio que si viniese de afuera.

Es bastante motivador iniciar una tarea que hemos pospuesto por considerarla tediosa y poner la recompensa nosotros mismos, puesto que nadie mejor que uno mismo para saber qué le gusta y qué resultará satisfactorio.

Una vez que nos damos premios con frecuencia por realizar esa tarea, crearemos un hábito. Esto puede aplicar para hacer actividades físicas, estudiar, hacer........

© Ciudad CCS