El golpe a Venezuela en los frentes abiertos de Trump: la nueva lógica del poder
La autora de esta columna escribe sobre la intervención de Estados Unidos en Venezuela y enfatiza en lo que esta acción significa para el continente y el resto del mundo: «La caída de un régimen autoritario puede ser celebrada por el alivio que significa para millones de venezolanos, pero no debería impedir una reflexión más profunda: la libertad de las personas es un valor irrenunciable, pero su defensa pierde densidad cuando se construye sobre precedentes que debilitan las normas que, precisamente, buscan protegerla».
Créditos imagen de portada: TheWhiteHouse.gov
El primer año del regreso de Donald Trump a la Casa Blanca, que ya mostraba límites evidentes en sus principales frentes (Ucrania, Gaza y Venezuela) sufrió una sacudida que redefine el rumbo de la política exterior estadounidense: la captura, por fuerzas militares de Estados Unidos, del presidente venezolano Nicolás Maduro con su esposa en Caracas y su traslado a Nueva York en medio de un operativo nocturno.
Este acto, celebrado por algunos sectores como una victoria sobre el autoritarismo, es sin duda un hecho de enorme impacto político. Trump lo presentó como un triunfo para “el pueblo venezolano” y la justicia estadounidense, prometiendo que EE.UU. “se hará cargo” hasta una transición segura mientras enfrenta a Maduro con cargos de narcoterrorismo y otros delitos en tribunales federales.
Pero la operación no solo transforma un capítulo de la política hemisférica; también........© CIPER Chile
