Lecciones de la invasión a Bahía de Cochinos |
Lo que ocurrió en Playa Girón en abril de 1961 sigue siendo muy relevante en la actualidad. Es una historia de abusos de la política exterior estadounidense y del daño que estos pueden causar a los propios intereses de Estados Unidos en el Caribe, América Latina y la comunidad internacional. Hoy, EE. UU. podría sin duda recurrir a la fuerza militar para derrocar al gobierno cubano. Pero, a la larga, los costes de esa agresión volverán para perseguir el papel de Estados Unidos en la región y más allá. «Un sabio dijo una vez: “Un error no se convierte en un error hasta que uno se niega a corregirlo”», señaló el presidente Kennedy en su rueda de prensa tras el fracaso de la invasión de Bahía de Cochinos. «Había», señaló, «lecciones aleccionadoras» que aprender. En este dramático aniversario de la costosa agresión estadounidense contra Cuba, a Donald Trump le queda muy poco tiempo para aprenderlas.
Imagen de portada: Rumlin / Fundación Wikimedia
Sesenta y cinco largos años después de que John F. Kennedy lanzara una invasión paramilitar dirigida por la CIA en Bahía de Cochinos, el fantasma de aquel ataque fallido acecha la actual crisis en las relaciones entre Estados Unidos y Cuba. Casi a diario, la administración Donald Trump ha intensificado sus amenazas de recurrir una vez más a la fuerza militar en un intento por derrocar al gobierno cubano. «La planificación militar para una posible operación dirigida por el Pentágono en Cuba se está intensificando discretamente, por si el presidente Donald Trump da la orden de intervenir», informó USA Today la semana pasada.
Trump ha dado claras señales de que pretende imponer el dominio de Estados Unidos sobre Cuba, un país que se ha erigido en símbolo de la independencia latinoamericana desde la revolución de 1959. Las dificultades de la guerra con Irán no parecen haber hecho reflexionar al presidente imperialista. «Quizá pasemos por Cuba cuando hayamos acabado con (Irán)», declaró Trump con descaro el 13 de abril. «Cuba será la siguiente», dijo hace apenas dos semanas sobre sus intenciones de cambio de régimen.
En el contexto de la actual crisis cubana, el 65º aniversario de la infame debacle de Bahía de Cochinos adquiere una relevancia renovada e inmediata. La operación paramilitar organizada por la CIA para hacer retroceder la revolución castrista sigue siendo un ejemplo aleccionador de los elevados costes que conlleva la intervención estadounidense en Cuba —y en otros lugares—.
“EL FRACASO PERFECTO”
La campaña encubierta para provocar un cambio de régimen en Cuba comenzó apenas 15 meses después de la revolución de 1959, con una autorización del presidente Dwight Eisenhower el 17 de marzo de 1960. El «Programa de Acción Secreta........