Bancarrota moral: el caso de Israel y sus defensores |
El autor de esta columna plantea que «una persona bien formada» no puede negar o justificar el genocidio que ocurre en Gaza. Sostiene que «defender a Israel frente a sus crímenes en Gaza es una falta moral fundamental, es la negación de la empatía básica a los palestinos. Defender a Israel en este contexto, además de ser irracional – al negar evidencia clara y acusar falsamente de bulos o fake news – es profundamente inmoral, puesto que refleja, en el mejor de los casos, la negación de la empatía básica – o sea, la negación de la dignidad humana – de los palestinos».
En las últimas semanas aparecieron dos reportajes que evidencian la crisis humana y moral de Gaza. Estos reportajes fueron publicados por CNN, que no es precisamente una fuente proclive a la causa palestina. La referencia a este medio tiene por objeto mostrar que, incluso la narrativa más sesgada tiene sus vacíos, y existen hechos tan evidentes que es inevitable negarlos sin evidenciar irracionalidad o inmoralidad.
En el primer reportaje, se documenta el uso de maquinaria pesada para mover cuerpos de civiles palestinos en Gaza: cadáveres depositados en fosas superficiales, sin identificación y sin rituales de despedida. Las imágenes describen cuerpos abandonados a la intemperie, algunos en estado de descomposición, removidos con retroexcavadoras como si fueran material descartable. El problema no sólo se limita a la muerte misma, sino a la ausencia de un trato posterior mínimamente consistente con la dignidad humana: no hubo funerales, no hubo registro, no hubo nombre. Fue la muerte seguida de la ausencia total de reconocimiento.
El segundo reportaje muestra una escena distinta pero igualmente impactante. Dos niños murieron mientras recogían leña, alcanzados por un dron. El padre, en silla de ruedas, tuvo que despedirse de ellos en un funeral improvisado. La imagen del padre con movilidad reducida frente a los dos cuerpos pequeños de sus hijos, expresa, una vez más y como siempre, el drama humano que atraviesa la población palestina. Cabe señalar – y como si no fuera un hecho público y notorio – que la situación no ocurrió en medio de un enfrentamiento, sino durante una tregua pactada, en las que – en teoría – debía haber un mínimo nivel de seguridad para actividades básicas de supervivencia.
Los elementos que conectan ambas historias son también la historia de los miles de palestinos inocentes muertos por Israel: cuerpos sin ritos, muertes sin registro, familias destruidas, algunas completamente, otras con pocos miembros vivos: la........