La inmigración no quita trabajo: el ejemplo español
Cada cierto tiempo reaparece una idea muy extendida: que la inmigración perjudica el empleo de los nacionales, reduce salarios y genera una competencia laboral dañina. Es una intuición comprensible, pero equivocada. Parte de la típica visión de suma cero de la economía, como si el número de empleos disponibles fuera fijo y cada nuevo trabajador ocupara necesariamente el puesto de otro....
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La realidad es más compleja y mucho más favorable a la inmigración de lo que suele afirmarse.
España ofrece un ejemplo especialmente claro. Entre el año 2000 y 2025, el número total de ocupados pasó aproximadamente de 19,3 millones a 22,4 millones. Es decir, se crearon en torno a tres millones de empleos netos.
Lo interesante es cómo se reparte ese aumento. Una parte importante corresponde a trabajadores inmigrantes, en torno a un millón o algo más. Pero, al mismo tiempo, el empleo de los españoles también........
