La concentración de riqueza y la desigualdad se moderan desde 2020

La Encuesta Financiera de las Familias (EFF) del Banco de España muestra algunos datos alentadores sobre la evolución de la distribución de la riqueza neta de las familias, que sigue concentrada, pero menos. En 2024, la riqueza neta de las familias, equivalente al valor de sus activos y descontada la deuda, se situó en una media de 344.700 euros por hogar y una mediana de 160.800 euros, con crecimientos del 6% y 3% respectivamente. La diferencia entre una cifra y otra está en que la mediana elimina los extremos de riqueza y pobreza, con lo que representa mejor la realidad patrimonial más frecuente....

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Pero además de su evolución, los datos ponen de manifiesto que el nivel de concentración es elevado, aunque continúa la reducción, si bien de manera moderada, iniciada en 2020. Las familias más afortunadas, que representan el 10% con mayor patrimonio, vieron caer un 1,9% anual el valor de su riqueza neta, lo que ha supuesto que baje el porcentaje que acaparan del total de la riqueza neta nacional, desde el 54,3% que tenían en 2020 al 52,9% en 2024.

Eso sí, el colectivo de los ultrarricos ha vuelto a incrementar su patrimonio y rompe con el descenso registrado en 2020. El 1% de los hogares españoles acumula el 21,6% de la riqueza neta nacional, lo que supone medio punto más que hace dos años, pero sigue por debajo del máximo del 22,9% que alcanzó en 2020. Dada la evolución de la Bolsa en 2025, es previsible que el poderío económico de estas fortunas haya vuelto a subir, dado que tienen más inversiones financieras que las familias de rentas medias y bajas.

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