La comunicación en la empresa: cuando el discurso ya no basta |
Vivimos en un entorno informativo saturado en el que los mensajes se quedan viejos de un minuto para otro. Y eso es algo que no afecta solo a la actualidad informativa; también lo hace a la realidad diaria de las organizaciones. La comunicación de las empresas sigue hoy el mismo patrón: mensajes automatizados, incapacidad manifiesta para buscar nuevos ángulos informativos que permitan una mayor y mejor llegada a la opinión pública, y un divorcio, cada vez mayor, entre sus discursos oficiales y sus realidades operativas....
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El caso de Boeing ilustra a la perfección este fenómeno. Tras años de un liderazgo indiscutible en el mercado de la aviación, con campañas publicitarias que pivotaban sobre una ingeniería innovadora y una excelencia tecnológica, su reputación colapsó cuando las auditorías técnicas revelaron fallos sistémicos de calidad.
Este divorcio entre lo que se dice hacia afuera y lo que se vive hacia adentro pone de manifiesto que hoy la credibilidad de las marcas ya no se sustenta con relatos puramente emocionales, ni con promesas publicitarias o de relaciones públicas. Hoy, la credibilidad se gana con evidencias operativas transparentes, mensurables y verificables.
La comunicación corporativa ha cambiado radicalmente en las últimas décadas. Ha pasado de ser una herramienta centrada únicamente en la visibilidad y la reputación, a convertirse en un vector estratégico, no solo para la supervivencia de la marca, sino, especialmente, para su........