Una ruptura fuera de lugar, señor Ramírez |
Fue titular destacado en periódicos de Gran Canaria el pasado domingo: el portavoz del grupo de Gobierno en el Cabildo Insular llamó 'cabrones' a varios ... componentes de Primero Canarias, grupo político que había roto amarras con Nueva Canarias, partido al que pertenece el alto cargo político y del cual algunos meses atrás se habían retirado -su legítimo derecho- muchos alcaldes de la Isla.
El término 'cabrón' es adjetivo malsonante coloquial para la Real Academia Española (RAE), es decir, 'ofende al pudor, al buen gusto o a la religiosidad'. Y la máxima institución de nuestra lengua lo adscribe a personas y animales en su primer significado (Diccionario): 'Que hace malas pasadas o resulta molesto'. En tres de las ocho acepciones siguientes también aparece como expresión 'coloquial' (dos son cubanas). Y en otro trío va siempre acompañado, como antecedente, de la marca 'malsonante'.
Si tal negativa consideración académica (grosera u ofensiva, parece ser) la ttuviéramos en cuenta, acaso la voz vendría a situarse en la misma escala de malsonancia que 'cagar, mear, coño, joder, mierda…' con que la Academia también las estima. E incluso la primera del bloque nos permite una secuencia que tampoco sería aceptable para el pudor académico: '¡Ahora sí la cagaste, nenel!', construcción aprendida en mi tierra norteña y primera juventud galdense (con el forzado arrepentimiento o contrición, por supuesto, ¡faltaría más!).
Fueron palabrotas con las cuales el considerado soez usuario se exponía a un 'restriegue' de pimienta de la putalamadre (o de la reputísima, según la mala leche del corrector – ejecutor -purificador) y cuyo efecto inmediato en las bembas (Canarias, Antillas, Venezuela…) le hacía a uno entrar en estado de paranoia verbal y catalepsia linguofaríngea. Como efecto de tal inquisitorial castigo salían por esa boquita juramentos, anatemas, imprecaciones... conocidos e inventados según los........