Canarias, 40 años después del No: la OTAN nos impone un estado de sitio de facto
La historia no es un cementerio de efemérides, sino la expresión viva de una lucha de clases donde las estructuras de dominación se perpetúan mediante la ocupación física e ideológica del territorio. Hace apenas unos días, el pueblo canario volvió a las calles para conmemorar el 40 aniversario de aquel 12 de marzo de 1986; una fecha fundacional en la que nuestra sociedad dictaminó, con una madurez política insubordinada, un rotundo «No» a la OTAN. No fue un rechazo técnico a una alianza militar, sino una enmienda a la totalidad del modelo imperialista que nos subordina. Cuatro décadas después, la respuesta del Estado a aquella voluntad democrática ha sido la imposición colonial de una realidad material que asfixia nuestra cotidianidad: el despliegue de un estado de sitio de facto en todo el Archipiélago.
No estamos ante maniobras rutinarias, como recientemente la prensa local -Canarias Ahora del día 13 de marzo de 2026- nos ha informado de su despliegue, sino ante una militarización exhaustiva y milimétricamente planificada que abarca cada rincón de nuestras islas, asumiendo funciones de control militar-policial e ideológico sobre la población civil. El despliegue es total: el Regimiento de Infantería Tenerife 49 se despliega en Tenerife, Lanzarote y La Graciosa; el Regimiento Soria 9 ejecuta labores de presencia en Fuerteventura; el Regimiento Canarias 50 asegura Gran Canaria; mientras que el Regimiento de Artillería de Campaña 93 y el Batallón de Zapadores XVI se activan en La Palma, La Gomera y El Hierro. El Mando de Canarias justifica esta ocupación bajo el pretexto de «reforzar la vigilancia y garantizar la seguridad», pero la materialidad de sus acciones revela su verdadera naturaleza: el control social y la anulación de la disidencia.
El ejército español no........
