Paro indefinido en La Paz y El Alto y exigencia de renuncias agravan crisis por la “gasolina basura” |
Choferes de La Paz y El Alto iniciaron un paro indefinido por la calidad del combustible y la falta de respuestas del Gobierno, y exigieron la destitución del ministro de Hidrocarburos, Mauricio Medinaceli, y del presidente de YPFB, Yussef Akly, quien salió del país a un evento internacional en plena crisis.
Mientras el aliado del presidente Rodrigo Paz, el empresario y jefe de Unidad Nacional (UN), Samuel Doria Medinam, cuestionó la gestión del Gobierno y afirmó que la crisis tiene un origen no esclarecido en la importación y mal estado de la gasolina, y advirtió que no se podrá cerrar el conflicto sin identificar responsables y aplicar sanciones.
En La Paz, no hay paz
El transporte sindicalizado de La Paz y El Alto inició un paro indefinido con bloqueo de vías en rechazo a la calidad del combustible y la falta de soluciones, en un conflicto que se extendió del ámbito sectorial hacia el político e institucional generando un caos en la ciudad.
Dirigentes del sector confirmaron la medida a nivel departamental y señalaron que no retomarán el diálogo con el ministro de Hidrocarburos ni con el presidente de YPFB, a quienes responsabilizan por la falta de respuestas. En su lugar, exigen una reunión directa con el presidente Rodrigo Paz o con una comisión que tenga capacidad de decisión.
Los choferes denuncian que el combustible continúa dañando motores y exigen, además de la destitución de Medinaceli y Akly, la provisión de gasolina de calidad y el resarcimiento por los daños ocasionados a sus vehículos. También pidieron que la Fiscalía investigue de oficio la comercialización del carburante observado.
El conflicto se intensificó tras conocerse que el presidente de YPFB salió del país rumbo a Estados Unidos, pese a que el paro había sido anunciado previamente, lo que fue cuestionado por el sector transporte.
Legisladores exigen renuncias
La crisis escaló al ámbito legislativo. En la Cámara de Diputados, legisladores de Libre y de otras fuerzas políticas exigieron la renuncia del ministro de Hidrocarburos durante una sesión, mientras esa bancada dio un plazo de 24 horas para que deje el cargo o enfrente una denuncia penal.
En el Senado, se conformó una comisión especial que investigará durante tres meses la presunta distribución de gasolina en mal estado y deberá establecer responsabilidades sobre el origen del problema.
El empresario y aliado del presidente Rodrigo Paz, Samuel Doria Medina, cuestionó la falta de esclarecimiento sobre el origen de la gasolina observada y sostuvo que la crisis está vinculada a la importación de combustible en mal estado, un hecho que, según afirmó, no ha sido explicado por el Gobierno.
Advirtió que no será posible cerrar el conflicto sin identificar responsables ni aplicar sanciones, y señaló que la falta de transparencia impide recuperar la confianza ciudadana. También planteó la necesidad de determinar si hubo negligencia o sabotaje y de dar respuestas concretas al sector transporte.
La jornada de paro dejó decenas de puntos de bloqueo en La Paz y El Alto, sin transporte público, con la terminal terrestre sin operaciones y miles de personas obligadas a trasladarse a pie.
El conflicto se mantiene abierto, con advertencias de radicalización por parte del sector transporte mientras no existan respuestas claras del Gobierno.