Al 2026, ¡con todo!

Que lo adverso desaparezca progresivamente y que, mientras eso ocurra, no nos doblegue

Fotos. / Pastor Batista Valdés

Su destino (el del año 2025) era languidecer, morir, darle saludable paso al nuevo calendario.

Y en eso andamos los cubanos, prestos a meterle pecho a un 2026 que no sabemos cómo se nos va a presentar después de tantos eneros deseando la recuperación progresiva que tanto........

© Bohemia