Reina la muerte

María Victoria Valdés Rodda

María Victoria Valdés Rodda

Autor(es): María Victoria Valdés Rodda

Mientras el “imperio del mal” hace de las suyas, el mundo cambia muy a su pesar. Los pueblos mesorientales pagan un alto precio

Atravesada de punta a cabo por una filosofía heredada del rancio fascismo de los años 20 del siglo pasado, Asia Occidental le rinde pleitesías a los bombarderos y misiles. Unos al atacar y otros en pleno ejercicio defensivo. Es como si el “¡Viva la muerte!” del legionario español Millán-Astray se hubiera extrapolado de época y resurgieran esas imágenes dantescas de destrucción a través de métodos de última generación tecnológica, o mediante un cinismo bárbaro y una frialdad enorme.  

Estados Unidos e Israel necesitan demostrar fuerza y prefieren hacerlo mediante las armas y no con el despliegue de la ciencia al servicio de la vida. Bien mirado, estas dos naciones mucho podrían aportar al mundo si se decantaran por lo “bueno”: al contrario, deciden guerrear.

Tel Aviv tiene frentes abiertos además del de la República Islámica de Irán, los de Palestina y Líbano. Ambos Estados han sido dejados de “la mano de Dios” en tanto a atención mediática occidental se refiere: el Parlamento de Israel ha colocado en letras doradas de su jurisprudencia una de las leyes más atroces referidas a los palestinos, la cual se inscribe como una de las últimas fechorías del régimen sionista contra los verdaderos dueños de las tierras del Canaán. No les basta haber asesinado a cientos de miles de niños en Gaza y hacerlo con la perversa justificación de cortar de raíz a futuros combatientes por la soberanía.

Y es precisamente contra estos la nueva ley: se instaura pena de muerte por defecto para los palestinos de Cisjordania convictos por haber matado a ciudadanos israelíes. Es ella una vía expedita para formalizar “un sistema punitivo diferenciado que se aplicará exclusivamente bajo criterios de nacionalidad y origen étnico”. Sin embargo, a aquellos israelíes autores de homicidios diversos contra árabes y persas ni siquiera se les “halan las orejas”; al contrario, se les considera dignos hijos de Israel.

Un editorial del diario mexicano La Jornada, titulado “Israel: barbarie legalizada”, sostiene: “aunque el Ejecutivo presenta esta norma como un instrumento de disuasión frente a la resistencia armada en los........

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