Anotaciones bajo la luna gitana

Anotaciones bajo la luna gitana

María Victoria Valdés Rodda

María Victoria Valdés Rodda

Autor(es): María Victoria Valdés Rodda

Los estigmas no impiden la reafirmación de un conglomerado humano de significativos aportes a la cultura universal

Tiene una percepción diferente de las cosas; su pantalón es más que un pedazo de faja y dobladillo: es una coraza contra las malas épocas y las miradas hostiles; su boca, además de besar, está hecha para dar vida a palabras amables, aunque ella misma reciba únicamente blasfemias; los árboles escapan de ser solo troncos erguidos y verdes tallos. Para la gitana polaca Papusza, los “árboles que huelen a salud; si el viento mece el alma como si fuera una hoja, el alma nada teme”.

Nacida en 1910, esta poeta llevó la “gitanería” hasta su muerte, en 1987. Sí, porque hay gitanos o romaníes más allá de Andalucía: se esparcen cual esporas por el planeta; habitan las costas con desenfado; se esconden de los escarnios en las montañas; abarrotan los barrios de caravanas, niños risueños y mucha bulla de la buena.

Dolores pasados y discriminación actual

Este grupo humano ha sido estigmatizado durante siglos debido a la impronta de lo diferente y aún perdura en la tozudez de llevar su cultura hacia adelante. Hoy se encuentran organizados de cierta forma y cada 8 de abril, desde 1971, conmemoran el Día Internacional del Pueblo Gitano. No obstante, a pesar de las acciones a favor del respeto, se les califica de disolutos, inconstantes y faltos de moral.

Las mujeres romaníes son de las más discriminadas; han pasado por una serie de acontecimientos históricos que van desde la quema en la hoguera en épocas de la Inquisición, las cámaras de gas en tiempos del fascismo alemán, hasta la esterilización en........

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