Rehabilitación en salud: prohibido perder el aliento
Rehabilitación en salud: prohibido perder el aliento
Autor(es): Irene Izquierdo
Con este afán trabajan en el policlínico docente Dr. Mario Escalona Reguera, en La Habana del Este, para concluir el proceso de cura de los pacientes, víctimas de enfermedades crónicas o accidentes de cualquier índole
Conocí a Reglita -Regla de la Caridad Ferrer Rodríguez- un día no muy preciso de septiembre de 2025. Ella estaba bajo tratamiento desde hacía más de un año; yo empezaba. Ante las dudas evidentes en mí, dijo: “Este es un proceso largo, de mucha paciencia; a veces a una le parece que no avanzas y, de pronto, sorprenden los resultados. Siento que he mejorado bastante, porque más allá de los ejercicios estipulados, está el trato. Son muy buenas personas y mejores profesionales: ayudan a aliviarnos el dolor y a devolvernos la confianza.
La empatía con ella fue inmediata. Me ofreció muchos detalles de su accidente cerebrovascular y de las pocas posibilidades de recuperación que le daban, a causa de las afectaciones sufridas: hemiplejia del lado derecho y apenas podía articular palabras. Su disciplina para la realización de los ejercicios y la constancia en la asistencia a la consulta de Logopedia me motivaron y, a pesar de haber dejado de asistir por un proceso quirúrgico, reconozco la calidad del trabajo de ese colectivo.
Terapia física, especialidad que se “encarga de recuperar y mejorar la aptitud y calidad de vida de pacientes con alguna discapacidad por enfermedad o lesión”: es uno de los servicios que brindan en el policlínico docente Dr. Mario Escalona Reguera (1928-1984), ubicado en Alamar.
La doctora Nadiesta Írsula Martí, directora del centro asistencial, explica que este fue el primero abierto con carácter comunitario en el país. “Atiende, aproximadamente, a 33 mil 400 residentes en el área de salud. Es intensa la labor. Está claro, esa cifra no es la que acude por estos servicios cada año, pero si es elevada.
“Reconocemos el empeño de ese reducido grupo, cuya plantilla no está cubierta en su totalidad y la demanda es grande por muchas causas, entre ellas, el envejecimiento poblacional y otras razones como las secuelas de las arbovirosis, ante lo cual siempre están dispuestos a responder a las solicitudes para tratamientos.
“La fisiatra no es solo nuestra, sino del municipio, en especial para atender los hogares maternos y de ancianos. Además de los rehabilitadores en sala, hay otra especialista encargada de visitar a los pacientes imposibilitados de acudir a nuestro centro por su precario estado de salud.
“Siempre estamos al tanto de lo que allí sucede; el medidor de la calidad es la opinión de los pacientes y en mucho tiempo no hemos tenido quejas. Siempre apreciamos muy buena conexión con nuestro personal. Esto sucede en dependencia de las sesiones, porque el tiempo permite estrechar vínculos.
“Nuestra mayor dificultad está en la base material -tecnología- y la carencia de los recursos indispensables para una atención óptima. El........
