La perfección de La Roja

La perfección de La Roja

Autor(es): Giovanni Martinez

España conquistó el mundo por segunda vez

Pasó mucho más tiempo para tejer la primera estrella. Recordemos, gol de Andrés Iniesta a Países Bajos. Ahora, en 2026, Ferrán Torres fue quien reventó la portería argentina.

Curiosamente, ambos se consumaron en tiempo extra. Los dos terminaron 1-0. Sí, pasaron solo 16 años entre 2010 y 2026. Son pocos. Antes esperaron 80, desde 1930, cuando comenzó todo.

Lo explico porque tradición y talento nunca le faltó a esta selección. Grandes jugadores de una de las mejores ligas del planeta vistieron la camiseta de La Roja. Sin embargo, la historia no les favorecía.

Solía llegar, pero casi siempre quedaba en el camino. Vieron subir al trono a otras, algunas más de una vez. Y ellos allí, como meros espectadores.

Las cifras son claras. Desde el debut en Italia 1934 la selección española suma 17 participaciones. No estuvo en 1930 y 1938 por decisiones políticas, aunque también cuenta con cuatro ausencias por vía de clasificación. Luego no ha faltado desde Argentina 1978.

En 12 oportunidades de esas 17 ha pasado a la segunda fase, pero en 10 ha quedado en octavos de final y seis en cuartos. ¿La parte positiva? De dos finales se ha consagrado campeón en ambas.

De cualquier modo, de ahora en adelante y ya con un par de estrellas sobre el escudo, debemos elevar el nivel de respeto.

Más cuando en el Mundial organizado por Estados Unidos, México y Canadá, Norteamérica 2026, la superioridad primó durante casi todo el torneo.

El partido definitivo

Con justeza y determinación destronaron a los campeones defensores en la final.

Ante Argentina el dominio fue abrumador. Se vio desde el primer minuto de partido. No jugaban ante cualquier equipo. Los albicelestes soñaban con la cuarta. Llegaban a defender su título, pero se encontraron en frente a una escuadra bien profunda, con toques de balón precisos y segura en defensa, a tal punto que solo permitió un gol en toda la lid.

Antes de la segunda tarjeta amarilla a Enzo Fernández y su expulsión al término del tiempo complementario (minuto 90 3), ya el equipo europeo había dejado plasmada en la cancha su supremacía y la idea de juego estaba clara. El peligro era constante sobre la cabaña de Emiliano Martínez. El 0-0 parcial en la pizarra solo fue posible gracias a la gran faena del confiable cancerbero.

En definitiva, los españoles iban a ganar con un hombre más o sin él sobre el terreno. Remataron 20 veces, 11 en dirección de puerta, por solo tres de los sudamericanos, que además siempre lo hicieron sin destino de arco. La tenencia de balón fue igualmente aplastante: 68 por ciento y apenas 32 del otro lado.

Los atractivos empezaron antes de la final. Hubo buenos partidos en todas las etapas, incluida la fase de grupos.

Por primera vez llegaron a semifinales los cuatro mejores del ranking oficial de la FIFA: Argentina, España, Francia e Inglaterra. La final también fue inédita, entre ibéricos y sudamericanos.

Nada menos que el vigente campeón de Europa ante el monarca de América. La famosa Finalísima que no se había podido dar se cumplió en Norteamérica 2026.

Antes se jugaron dos muy buenas semifinales; sin embargo, para mí faltó Brasil en ese grupo. Considero que la verdeamarela fue la gran decepción.

Sigamos con los hechos. Argentina volvió a sacar el resultado sobre la hora, como vino haciendo durante todos los choques de la etapa de cruces, remontando ante una Inglaterra que se tiró atrás después de sacar ventaja mínima. Era un duelo con historia sobrada: En 1986, Diego Armando Maradona, el gol del siglo y la Mano de........

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