No es una resurrección del modelo: es la cura del estado subsidiario |
Hemos visto un Estado sobredimensionado, capturado por operadores políticos, donde empresas públicas acumulan pérdidas impensadas mientras sostienen sueldos estratosféricos, incluso cuando gestionan mal. Todo ello financiado por los mismos ciudadanos a quienes se les exige más impuestos, más sacrificios y más paciencia.
Hablar de la “resurrección del modelo” es partir desde una premisa equivocada. Nada ha vuelto de la muerte, porque aquello que hoy algunos descubren con sorpresa nunca dejó de estar vivo en la conciencia de la ciudadanía. Lo que estamos presenciando no es un renacer ideológico, sino la confirmación de algo mucho más simple, más humano y más profundo: las personas quieren vivir de su esfuerzo, en paz, con certezas y sin tutelajes innecesarios.
La verdadera motivación de la ciudadanía jamás estuvo en planes refundacionales ni en discursos grandilocuentes sobre nuevas formas de organización social. Lo que la gente ha buscado siempre —y sigue buscando— es acceder a la casa propia, contar con un empleo digno que permita dar tranquilidad y proyección a su familia, y vivir con la seguridad de........