¿Y si Robin Hood hubiera tenido razón?

Pocas historias han sido tan repetidas como la de Robin Hood. Desde niños aprendimos que era el hombre que les robaba a los ricos para entregarles el dinero a los pobres. Esa idea ha trascendido generaciones y, para muchos, terminó convirtiéndose en una metáfora de la justicia social. Sin embargo, basta revisar con mayor atención la leyenda para advertir que el verdadero conflicto era otro.

Robin Hood no enfrentaba a quienes habían prosperado gracias a su trabajo. No estaba en contra del mérito; al contrario, los integrantes de su banda eran incorporados precisamente por las habilidades que podían aportar.

Entonces, recordemos quién era su principal adversario. Era el Sheriff de Nottingham, representante de una autoridad que imponía tributos abusivos sobre la población aprovechando la ausencia del rey Ricardo Corazón de León. Más que quitar riqueza a los ricos para favorecer a los pobres, la leyenda relata la resistencia frente a un poder que había convertido la recaudación en un instrumento de abuso.

Más allá de las distintas versiones existentes, la historia permite formular una pregunta que sigue plenamente vigente: ¿qué ocurre cuando los impuestos dejan de responder a la necesidad que justificó su creación y pasan a........

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