¿Cultura para qué? |
Muchos chilenos en el exterior recibimos consternados la noticia que amenaza en estos días, en forma directa, a la cultura del país, por la simpleza de las palabras que devalúan su sello identitario.
Durante diecisiete años se supo más fuera de Chile sobre lo que ocurría en el país, que dentro de éste. La información salía en forma subrepticia: cartas, documentos orales, escritos, grabados, reportajes de periodistas extranjeros que habían tenido acceso a las fuentes, en fin. Inclusive Miguel Littin, cineasta nacional y exmiembro del Consejo Constitucional de Chile, non grato para la dictadura, ingresó de incógnito y pudo dar testimonio de esa realidad.
Pero los porfiados hechos se estrellaron, por tres décadas, con la incredulidad de quienes vivían la verdad oculta de la represión; la representante diplomática de Chile en México, de un gobierno reciente, vino a conocer la gravedad y lo ignominioso de los hechos después de cincuenta años, según su confesión........