El pasto seco sigue creciendo
A siete años del 2019, el fantasma de octubre reaparece en los medios de prensa, paneles de discusión, en amenazas de políticos y representantes irresponsables con la convivencia democrática. Las lecciones están en manos de analistas con tesis y agendas distintas. Son pocos los consensos y conclusiones en favor de la paz social. El “nunca más” se repite y suena a lugar común. La polarización está presente en la mayoría de los abordajes sobre la explosión de octubre y sus causas.
La paz social es una tarea y deber permanente del Estado y del gobierno de turno, y de todos quienes tienen una posición de liderazgo e influencia en la sociedad.
Para el diputado y exconvencional Bassa, el estallido “sigue presente en cada hogar”. Advierte diciendo: “pongan el monumento que quieran, esa plaza es y seguirá siendo Plaza Dignidad”.
La izquierda refundacional experimentó con la movilización social y la encauzó para sus fines políticos e ideológicos. La violencia revolucionaria no ha sido descartada en el espectro........
